Si te dijeron “necesitás una endodoncia” y lo primero que pensaste fue “me va a doler”, no estás solo. La endodoncia (o tratamiento de conducto) tiene mala fama por historias antiguas, pero hoy el objetivo es otro: quitar el dolor, eliminar la infección y salvar tu diente.
En San Salvador, muchas consultas por dolor de muela llegan tarde por miedo o por esperar “a que se pase”. Pero cuando hay inflamación o infección interna, lo más importante es evaluar a tiempo.
¿Qué es una endodoncia y cuándo se necesita?
La endodoncia es un tratamiento que se realiza cuando el tejido interno del diente (“nervio”) está inflamado o infectado. Esto puede ocurrir por caries profundas, fracturas, golpes o infecciones. Algunas señales comunes son dolor constante, sensibilidad al frío/calor que no se quita rápido, molestia al masticar, inflamación o dolor que empeora por la noche.

¿Duele una endodoncia?
La mayoría de pacientes se sorprende: con anestesia local, el procedimiento suele sentirse parecido a una restauración, solo que más largo y cuidadoso. Lo que muchas personas llaman “dolor de endodoncia” casi siempre es el dolor antes del tratamiento, causado por la infección o inflamación. La endodoncia, en la mayoría de casos, es la solución para aliviarlo.
¿Qué se siente durante y después?
Durante el tratamiento podés sentir presión o vibración leve, pero no un dolor fuerte. Después es normal que exista sensibilidad uno o dos días, especialmente al masticar. Por eso te damos indicaciones claras para cuidarte en casa y volver a tus actividades con tranquilidad.

Cuidados después del tratamiento
- Evitá masticar duro del lado tratado el primer día si hay sensibilidad.
- Tomá medicamentos solo si tu odontólogo los indicó.
- Mantené una higiene normal: cepillado suave y uso de hilo dental.
- No postergués la restauración final (relleno o corona) si te la recomendaron: protege el diente y evita fracturas.
¿Cuánto dura una endodoncia?
Depende del caso y del diente, pero con una buena restauración y controles, puede durar muchos años. Lo clave es un diagnóstico correcto y un plan claro.
Si estás en San Salvador y tenés dolor de muela o sospechás infección, lo mejor es agendar una evaluación. Un diagnóstico a tiempo evita complicaciones y te devuelve la tranquilidad.

